Growth at Risk: medir lo que el clima le puede costar al crecimiento

El pronóstico promedio es la parte cómoda de la macroeconomía. La pregunta incómoda — y la que importa para la gestión de riesgos — es otra: si las cosas salen mal, ¿qué tan mal pueden salir? Growth at Risk existe para responder eso, y el clima se está volviendo uno de sus insumos más relevantes.

La idea en dos minutos

Growth at Risk (GaR) traslada a la macroeconomía una idea vieja de las finanzas: el value at risk. En lugar de preguntar cuánto crecerá una economía en promedio, pregunta por el percentil bajo de la distribución — por ejemplo, el crecimiento que solo se incumple en el 5% peor de los escenarios. Técnicamente se estima con regresión cuantílica: mientras la regresión clásica ajusta la media condicional del crecimiento futuro, la cuantílica ajusta cualquier punto de la distribución, incluida la cola izquierda que quita el sueño.

El resultado es una distribución completa del crecimiento futuro condicionada al presente: condiciones financieras, precios de materias primas, actividad — y, cada vez con más razón, variables climáticas.

Temperatura media anual de la región entre 2000 y 2024, y distribución del crecimiento anual del PIB de 38 economías entre 1961 y 2022, con el percentil 5 marcado
Los dos insumos del ejercicio. Arriba, la temperatura media de la región, que sube de forma sostenida. Abajo, seis décadas de crecimiento anual: la masa azul es la parte cómoda de la distribución; la cola roja — el 5% peor, por debajo de −5% de crecimiento — es lo que Growth at Risk intenta explicar. Fuente: VisualCrossing (temperatura) y Bloomberg (PIB) · elaboración propia.

Por qué meter el clima en la cola

Para América Latina y el Caribe el clima no es un tema de largo plazo: es volatilidad de corto plazo. Sequías que golpean la generación hidroeléctrica y la agricultura, lluvias extremas que destruyen infraestructura, huracanes que pueden costarle a una isla pequeña varios puntos de PIB en una semana. Los índices de vulnerabilidad climática (ND-GAIN, INFORM, WorldRiskIndex) cuentan una historia consistente: varias de las economías más expuestas del hemisferio son también las que menos margen fiscal tienen para absorber el golpe.

El promedio esconde el problema: dos economías con el mismo crecimiento esperado pueden tener colas de riesgo completamente distintas. GaR hace visible esa diferencia.

En el ejercicio que desarrollé en 2025 combiné PIB trimestral de economías de la región — incluidas varias del Caribe y Centroamérica donde el dato es difícil de conseguir y hay que reconstruirlo de fuentes nacionales — con datos climáticos de precipitación y temperatura (estaciones y satélite). La pregunta: ¿cuánto se desplaza la cola izquierda del crecimiento cuando el choque climático es severo?

Lo que este enfoque cambia en la práctica

  • Vigilancia macrofinanciera: permite hablar de escenarios adversos con probabilidades, no con adjetivos. "El 5% peor implica una contracción de X%" es una frase accionable.
  • Diseño de colchones: reservas, líneas de liquidez y espacio fiscal se dimensionan contra la cola, no contra el promedio.
  • Diferenciación entre países: la exposición climática reordena el mapa de riesgos de la región — economías pequeñas e insulares suben posiciones que el PIB promedio no muestra.

Las trampas del método

GaR no es una bola de cristal. Tres advertencias de quien lo ha estimado: las colas se estiman con pocas observaciones extremas, así que los intervalos son anchos y hay que decirlo; la selección de condicionantes importa tanto como el método — un GaR con malas variables es una regresión disfrazada de sofisticación; y los datos climáticos requieren el mismo control de calidad que los económicos, porque una estación meteorológica caída puede fabricar una "sequía" en la serie. Esto último no es teórico: al preparar la figura de esta nota descarté una serie de temperatura de uso común porque tenía un salto de más de un grado en un solo año, simultáneo en media docena de países — un cambio de medición disfrazado de fenómeno climático.

Aun con esas advertencias, es de las herramientas con mejor relación esfuerzo-insight de la macro aplicada: convierte la conversación de riesgos — que suele ser cualitativa — en una distribución que se puede graficar, comparar y monitorear.

Nota basada en un ejercicio propio de 2025 con PIB trimestral de América Latina y el Caribe, datos de precipitación y temperatura (NOAA, NASA IMERG, VisualCrossing) e índices de vulnerabilidad climática (ND-GAIN, INFORM, WorldRiskIndex).